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mardi 11 septembre 2012

Víspera de carbón


Víspera de carbón, llamas y llagas,
Arde la consecuencia del rapto,
Libre-albedrio y cadenas enamoradas.
Tú eliges la boca del lobo, acorro
a su hambre, chillidos tartamudos.
El mármol frío en tu espalda,
Revelación, instante nublado, ajena
tu respiración, la palabra y tu luz.
El rompecabezas suave, el espanto fijo,
la mano sin indicación, las tetas aburridas,
lo hiriente de la respuesta y el agotamiento.
Aguantar, salvaje despertar, rosario
de pájaros atados, y tu latido.
El control para siempre buscado,
Rechazo, llaga de cuero, navaja,
Y la solución, paseo involucrado.
Mirada hinchada, mejilla tras plumas,
suspiro y ya sabes, ves y sometes.

jeudi 19 juillet 2012

Recuerdos de Tenerife (4)

Una luz cruda tejida de vértigo,
De la sensación de vacío
Una mariposa bajo los párpados
Derramarse en un girasol gigante
Difundir la alegría en una miel agridulce
Te quiero de un amor brujo.
El encanto amarillo, hambriento,
La fantasía llevada al recuerdo
Terruño de mi ilusión, belleza ácida
De unos ojos límpidos.

Se solía parar para oír el cantar
De una patria sin orgullo ni miseria
Andar por el desasosiego escondido
En el despliegue de una nube.
Tomar por motivo el vuelo ajeno,
Recorrido vago, paseo asombroso
Encarnado por la sombra de un olivo.
El viento lleno del olor de nuestro amor,
Brisa seca y sabrosa, amor y distancia
Y abrazo metafísico, breve e ineluctable.

Escasez de sonido, aplastado en un respeto
Casi místico, soplar sin ruido.
La soledad de uno se incorpora
Para ahogarse en un pozo nítido
La sonrisa invita a bailar y sabe a fuego
Tus brazos, el momento perdido, el reloj
Impasible que desafina nuestra melodía
Un día, regresaré a tus labios
Con la arena que resbale entre mis dedos
Con la dulzura de un pájaro cansado.


jeudi 26 avril 2012

Asfalto, cuna en las entrañas de la tierra

Prestisimo

Asfalto, cuna en las entrañas de la tierra
Cemento, cementerio adiestrado
Impulsión excéntrica, agujero áspero
El desfase oblicuo, ombligo sibilante
Desenlace de seda, gusano enchufado
Y el
Verso
Alarga
La mano
Toque en el hombro, despertador sordo
Murciélago encima de la presión
Cárcel de infinito exilio, ave clave
Cepillo de tela, de trueno tremendo
Bobas bodas, brindar al ciclón morado
Sin
Pensar
En otras
Circunstancias
Velocidad, estupendo rumor, conexión
con sendas, rubia y morena, adelante
Águila prejuiciosa, comida china
La sirena y el pescado, ruidosos
Si se atreve, se ve y se vuelve
Asa
Atada
En red
Y engaño
Hallar el lunar, el pajar prenda fuego, vaya
con el primer venido, silogismo arcaico
Empero de madera hecho, de facto
Se niega al techo, remordimiento reto
Afán y regreso, doblar el poeta absoluto.

mercredi 18 avril 2012

Recuerdos de Tenerife (3)


Silencio.
El radio y el mapa, lejano.
Dolor de recuerdo, larga cita
en el corazón de la piel de toro,
Debilitamiento impreso
cuya realidad sabe a mar,
a sal; cuyo camino sabe a luz.
El silencio y el latido flojo
Las pestañas y el rocío.


El negativo de la ciudad, pantalla
de varias capas, sábanas.
Lunares y estrella, esdrújula
isoglosa, dialecto fingido.
La prisa se da por muerta
Aceptan los tesoros su yacer marino,
y la soledad clavada por la cola.
Vía estrecha sin convicción, culebrear
en el sótano de tu interés.


Despliega el deseo, golpe y puño,
Jaleo de vaga belleza, y de repente:
silencio, amistad derrotada.
Será olvido la oscuridad,
será bello y cruel, engaño vendido.
Fósforos tristes, las nubes
en la callejuela, borrosa.
Una mirada y el desierto,
Vana contemplación del radio.

lundi 16 avril 2012

Recuerdos de Tenerife (2)


Echar y reñir, pleamar
Sale el sol, destierro
de iluminación, conciencia.
Una suave despedida
Un confuso acercamiento
Arrancar a las alturas
El último rayo, la melodía.
Echar en una caricia, derrotar,
llamada innecesaria y dulce.
Fingir, crujir, pájaro
de vuelo ajeno,
y el momento: búsqueda perdida.

Perplejidad rosada,
deseada equivocación; verdad.
Salida, océano y muchedumbre
Las alas en un cariñoso abrazo.
El umbral borroso de la voluntad
Ruedas y movimiento, viento
Lo verde, ahogarse
Tensión y cénit máximo.
Agotamiento, aceleración,
Rogar el parado ultimátum.
Sí, despedida plateada, eco,
Promesa de vuelta al encanto.

Recuerdos de Tenerife (1)


Empujada azul, puerta entreabierta,
posibilidad expuesta, salida opuesta;
salida que corre hacia el mar,
hacia el infinito azul transcendente,
y la cuesta para llegar.
Relámpago vibrante despeinado,,
la huída de la isla
la llamada del continente.

Bandera dorada torcida,
entrefiletes rojos mojados,
la negrura que se cae
en un incendio de suavidad.
Olor a tempestad, prisa y mérito.
Poseer el momento mendigo
la viña y la pared arrancada
Lagarto rey y la corona de la selva
Rey real de la sombría mirada.

Entrecruzo las ramas andantes
y el cabello,
la concha expulsa ceniza hinchada.
Tapar las olas que afluyen
y aíslan, coraje y añoranza.
Vergüenza dorada batida de ráfagas,
Brillante nácar de la patria,
Esmalte rascado, uñas rotas,
Tumbando la flecha, y el árbol
dormido, en el lecho de ladrillos.

Será luz, amor, seré rayo
que parte tu espina,
la rosa abre los párpados,
desde el precipicio, escalofrío,
crujir las montañas tiernas.
Vuelo planeado, socorro y abrazo,
latido de tambor, carne,
fusión que yace, semáforo guiñador,
aludir, historia e ilusión.

mardi 6 mars 2012

Ya te he olvidado


Ya te he olvidado.
Los suspiros que me cediste
por la mañana dejaron
en mis oídos de sonar.
Las campanas ardorosas
que turbaba tu aliento
se callaron. Ya no pienso en ti.

dimanche 5 février 2012

Quimeras


Las quimeras me persiguen.
Mirándome en el espejo
Me veo en tus brazos
¡O sueño engañoso!

Al alargar la mano
Como arena entre los dedos
Resbala la imagen. Su eco
Quema en mi piel hambrienta
Un doloroso deseo.

Y hablo contigo. Tu ausencia
Es prueba de mi locura…
Quimeras, dejen por fin
De acallar mi soledad.

jeudi 2 février 2012

viento veloz


viento veloz, sol radiante,
la arena se va de prisa.
las olas echan su espuma
en un trueno inconsciente.

La playa está desierta.
Sólo quedan mis recuerdos
de nuestro idilio difunto
fallecido con tu exilio.

En borrascas ya se arrastran
mis sentimientos confusos
¿Serán verdades o sueños?

Si el tiempo lo borra todo
Que deje tu imagen pálida
De alborotar mi olvido.

samedi 26 novembre 2011

Enamojada

Me enamojé de ti
En un lago de mayo
No te quisiste mojar conmigo
Y te quedaste por las orillas
Mirándome de pie en la playa
Recobrando el calor del sol
Cuando salí del agua, congelada
Me abrazaste; en mi volvieron
Las ganas de embriagarme de ti

En junio entraste en el lago
Para seducir a mi corazón
Con tus proezas acrobáticas
Y tu sonrisa de potranca
Pero lo que vi fue tu ternura
Ante el frío del agua
Te acostaste a mi lado
Y mientras te secaba
Me declaraste tu amor

Me enamojé de ti
Secándote la espalda

Agosto, ¡ay, qué lindo día
Para navegar en tus brazos!
Tú me lanzabas en el aire
Yo me abría paso entre el agua
Eras a la vez barracuda,
Delfín, pescador o barca
Yo cangrejo te pinchaba los pies
Nuestras risas locas sonaban
Y ligeras nuestro amor sellaban

Fuera del agua, me olvidaste
Noviembre me trajo mala suerte
Sendos pies en la tierra
Me arrancaste de ti, fastidiado
Y aunque sea para un día
Quiero acertar de nuevo
Aquel océano de tierna alegría
Y mojarme, una vez más,
En tus brazos suntuosos.

mardi 25 janvier 2011

la angustia

La tiene Black Sabbath. La angustia. Del tipo de angustia que la hace huir frente al desafío, del tipo de angustia que acelera los latidos de su corazón al simple oír de un ruido inocuo. Al igual que una pantera en una jaula, da vueltas en la pequeña habitación sin tener el coraje de ir más allá que la puerta. La inquietud la rodea. No conoce nada, y sin embargo no lo quiere tampoco. Se enoja contra los otros gatos, que curiosos vienen a verla desde la entrada del cuarto. Entonces se puede oír su sordo gruñido, amenazador y profundamente malvado. Si el intruso no da vuelta atrás, Black Sabbath se refugia debajo de la cama, y su monstruoso rugido sigue resonar, levemente acallado por el espesor del colchón.

Pero cuando se atenúan los ruidos del día, sale de nuevo y derrama su triste llanto al pensar a su vida anterior. Había sido la dueña de una casa larga, tranquila, casi vacía. En esta casa tenía sólo a ella seis sillas, tres sofás, dos sillones y una alfombra enorme. Pero su mirada se oscurece cuando piense a estos ocho meses que pasó en la calle. Se había perdido; había visto la cara más cruel del invierno, había errado en las callejuelas más sucias de la ciudad, había sufrido el peor abandono, el de la confianza en el porvenir. Así ha contraído la angustia, que desde este tiempo no la deja nunca.

Su inseguridad puede trasformar su humor en una fracción de segundo, pasando de cariñosa a destructora. A veces su ira es tal que golpea a su ama, dejando largas huellas sangrientas con sus patas mutantes. Tiene seis garras afiladas como navajas al extremo de cada pie, y no se hace rogar para usarlas. Todo la molesta en su nuevo dominio: el piso del cuarto es muy frío, la comida no es la que le gusta, y el paisaje que ve por la ventana es lleno de edificios extraños. Black Sabbath tiene añoranza de su vida tranquila, pero más que todo, tiene añoranza de este estado de ánimo que le permitía vivir sin miedo, sin paranoia, sin angustia.